Salsa Roja de Jitomate, Chile Guajillo y Ajo: receta casera fácil y llena de sabor
Descripción
La salsa roja de jitomate, chile guajillo y ajo es una de esas recetas caseras que nunca deben faltar en la cocina mexicana. Su color rojo intenso, su aroma ahumado y su sabor ligeramente picosito la convierten en el acompañamiento perfecto para tacos, carnes, quesadillas, huevos, antojitos mexicanos y muchas comidas del día a día.
Esta salsa se prepara con ingredientes sencillos, pero el resultado es delicioso: jitomates maduros, chiles guajillo, ajo y especias que se combinan para crear una salsa espesa, brillante y con mucho carácter. Además, puedes guardarla en un frasco de vidrio y tenerla lista en el refrigerador para darle sabor a cualquier platillo.
Si te gustan las salsas caseras con sabor profundo, esta receta de salsa roja con chile guajillo te va a encantar.

Ingredientes
- 5 jitomates maduros
- 4 chiles guajillo secos
- 2 dientes de ajo
- 1/4 de cebolla blanca
- 1 chile de árbol seco, opcional si la quieres más picosa
- 1 cucharadita de orégano seco
- 1/2 cucharadita de comino, opcional
- Sal al gusto
- 1 cucharada de aceite vegetal
- 1/2 taza de agua o caldo de cocción de los chiles
- Cilantro fresco al gusto, opcional
Preparación paso a paso
1. Limpia los chiles guajillo
Retira el rabito y las semillas de los chiles guajillo. Si quieres una salsa más suave, quita también las venas. Si prefieres un sabor más intenso, puedes dejar algunas semillas.
Coloca los chiles en una olla con agua caliente y déjalos hidratar durante 10 minutos, hasta que estén suaves.
2. Asa los ingredientes
En un comal caliente, asa los jitomates, la cebolla y los dientes de ajo. Dales vuelta constantemente hasta que la piel de los jitomates se vea ligeramente quemada y los ingredientes suelten su aroma.
Este paso es muy importante porque le da a la salsa un sabor más profundo y casero.
3. Licúa la salsa
Coloca en la licuadora los jitomates asados, los chiles guajillo hidratados, el ajo, la cebolla, el orégano, el comino y un poco de agua o caldo de cocción.
Licúa hasta obtener una mezcla espesa y uniforme. Si quieres una salsa más rústica, puedes licuarla menos tiempo para que queden pequeños trocitos de chile y jitomate.
4. Cocina la salsa
Calienta una cucharada de aceite en una cacerola. Vierte la salsa licuada y cocina a fuego medio durante 8 a 10 minutos.
Mueve de vez en cuando para que no se pegue. La salsa debe cambiar ligeramente de color, espesarse y concentrar su sabor.
5. Ajusta la sazón
Agrega sal al gusto. Si deseas un toque más fresco, añade cilantro picado al final. Mezcla bien y retira del fuego.
Deja enfriar antes de guardarla en un frasco de vidrio limpio.
Consejos para que la salsa quede más rica
Para lograr una salsa roja con más sabor, usa jitomates bien maduros. Mientras más rojos y jugosos estén, mejor será el resultado.
Si quieres una salsa más picosa, agrega uno o dos chiles de árbol secos. Si la prefieres más suave, usa solo chile guajillo, ya que este chile aporta color y sabor sin ser demasiado picante.
También puedes colar la salsa después de licuarla si deseas una textura más fina. Pero si te gusta una salsa con cuerpo, déjala tal como sale de la licuadora.
Cómo conservar la salsa roja casera
Guarda la salsa en un frasco de vidrio con tapa hermética. Cuando esté completamente fría, métela al refrigerador.
Puede durar de 5 a 7 días bien refrigerada. Para conservarla por más tiempo, usa siempre una cuchara limpia al servirla y evita dejar el frasco abierto por mucho tiempo.
Con qué acompañar esta salsa roja
Esta salsa de jitomate con chile guajillo y ajo combina muy bien con:
- Tacos de carne asada
- Quesadillas
- Huevos rancheros
- Pollo asado
- Carnitas
- Tostadas
- Enchiladas
- Sopes
- Gorditas
- Burritos
- Arroz mexicano
- Frijoles refritos
También puedes usarla como base para guisos, chilaquiles o para darle más sabor a una carne en salsa.
Variaciones de la receta
Si quieres una salsa más ahumada, puedes tatemar los chiles secos unos segundos en el comal antes de hidratarlos. Solo cuida que no se quemen, porque pueden amargar la salsa.
Para una versión más fresca, agrega cilantro y unas gotas de limón al final. Para una salsa más espesa, usa menos agua al licuar.
También puedes añadir un poco de vinagre blanco si quieres una salsa con sabor más fuerte y mejor conservación.
Preguntas frecuentes
¿El chile guajillo pica mucho?
No, el chile guajillo tiene un picor suave a medio. Se usa mucho en la cocina mexicana porque aporta color rojo intenso y un sabor ligeramente dulce y ahumado.
¿Puedo usar tomate en lugar de jitomate?
En México, “jitomate” se refiere al tomate rojo. Para esta receta debes usar jitomate rojo maduro.
¿Se puede hacer sin aceite?
Sí, puedes cocinar la salsa sin aceite, pero sofreírla con un poco de aceite ayuda a mejorar el sabor y la textura.
¿Puedo congelar esta salsa?
Sí. Puedes guardarla en porciones pequeñas y congelarla hasta por 2 meses. Para usarla, solo descongélala y caliéntala en una cacerola.
Conclusión
La salsa roja de jitomate, chile guajillo y ajo es una receta fácil, económica y llena de sabor mexicano. Su textura espesa, su color intenso y su aroma casero la hacen perfecta para acompañar todo tipo de platillos.
Prepararla en casa es muy sencillo y te permite ajustar el picante a tu gusto. Una vez que la pruebes, seguramente querrás tener siempre un frasco listo en el refrigerador para darle un toque especial a tus comidas.
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Prepara una deliciosa salsa roja de jitomate, chile guajillo y ajo. Receta mexicana fácil, casera, espesa y perfecta para tacos, carnes, quesadillas y antojitos.