Pastel Casero de Durazno y Frambuesa (Estilo Artesanal de Campo)
Suave, húmedo y lleno de fruta fresca en cada bocado
Este delicioso pastel combina la dulzura natural del durazno con el toque ligeramente ácido de la frambuesa. Su textura esponjosa y su superficie ligeramente dorada lo convierten en un postre perfecto para la tarde, cafetería casera o para vender por rebanadas. Un clásico rústico que siempre enamora.
Ingredientes (8–10 porciones)
Para la masa:
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3 huevos grandes
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1 taza de azúcar
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½ taza de mantequilla derretida
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1 taza de leche
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2 tazas de harina de trigo
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2 cucharaditas de polvo para hornear
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1 cucharadita de vainilla
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1 pizca de sal
Para la cobertura:
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2 duraznos en rebanadas finas
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1 taza de frambuesas frescas
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2 cucharadas de azúcar
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Azúcar glass para espolvorear (opcional)

Preparación paso a paso
Preparar la mezcla
Bate los huevos con el azúcar hasta que estén espumosos.
Agrega la mantequilla derretida, leche y vainilla.
Incorpora la harina, polvo para hornear y sal hasta obtener una masa suave.
Colocar la fruta
Vierte la mezcla en un molde engrasado.
Distribuye encima las rebanadas de durazno y las frambuesas presionando ligeramente.
Espolvorea un poco de azúcar sobre la fruta.
Hornear
Hornea a 180°C durante 40–45 minutos hasta que esté dorado y firme al centro.
Deja enfriar y espolvorea azúcar glass antes de servir.
Sugerencias para servir
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Acompaña con café, té o chocolate caliente
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Perfecto para desayunos o meriendas
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Ideal para venta en cafeterías o repostería casera
Consejos profesionales
Usa fruta madura para mayor dulzor natural
Si quieres más jugosidad, añade 2 cucharadas de yogurt a la mezcla
Puedes cambiar durazno por manzana, pera o mango
Servir tibio realza el aroma y la textura